2.Proyecto Waldstein


Proyecto Waldstein



PROYECTO WALDSTEIN

Los 6 cuartetos op. 33 de Haydn
Los 6 cuartetos de Mozart, dedicados a Haydn
Los 6 cuartetos op. 18 de Beethoven

La importancia de este ciclo consiste en que por vez primera en Venezuela se trata de estudiar a fondo la creación del clasicismo vienés, con el aporte esencial de Haydn (1732 – 1809), quien tenía influencia decisiva en Wolfgang Amadeus Mozart (1756 – 1791) y en la gran obra de Ludwig van Beethoven (1770 – 1827), quien llegó a Viena en 1792 para estudiar con Haydn. Al salir de Bonn, un amigo suyo, caballero de la Orden Teutónica, que tenía su sede cerca de Bonn, el conde Ferdinand Waldstein le escribió las siguientes palabras en su libro de visitas, palabras que han dado  la idea y el nombre de este ciclo:

Mediante trabajo asiduo recibirá el espíritu de Mozart de las manos de Haydn
Su verdadero amigo,
Waldstein

En cada uno de los seis conciertos se tocará uno de los cuartetos del op. 33 de Haydn, compuestos entre 1778 y 1781 (sus primeros cuartetos desde el op. 20 del año 1772). Estos cuartetos se llaman también "los Rusos" por la dedicación  al futuro zar Paul, Pavel Petrovich, quien como gran duque visitó Viena en 1781. (En el mismo viaje se le ofreció una gran fiesta en Stuttgart, lo que le dió al joven Schiller la posibilidad de huir del ducado de Wurttemberg). Los cuartetos tienen también los apodos "Jungfern" (vírgenes) por el grabado en la primera página de la edición que hizo Hummel en 1782, y "gli Scherzi", ya que Haydn en este opus denomina así los menuettos.

Haydn escribe (el 3.12. 1781) acerca de estos cuartetos que "son hechos de una manera muy nueva y especial". ¿En que consiste la novedad? Sin duda en el trabajo temático, empezando ya en el primer movimiento del op. 33,1. En cada momento se aprecia un trabajo que invita a los cuatro instrumentos al discurso. (En detalle se explicarán estas innovaciones durante los mismos conciertos.)

El 31 de diciembre del año 1782 Mozart escribió el cuarteto K. 387, el primero después de sus 6 cuartetos del año 1773. Sin duda era el op. 33 de Haydn que motivó a Mozart a escribir nuevamente cuartetos, y el 1 de septiembre del año 1785 Mozart le dedica a Haydn los 6 cuartetos que había escrito entre 1782 y 1785 con unas palabras muy emocionantes: "Al mio caro amico Haydn…amico mio carissimo…", anotando que estos cuartetos son "il frutto di una lunga y laboriosa fatica". Hace también referencia a que Haydn, en su última visita a Viena, se había mostrado muy satisfecho por estos cuartetos. Esta visita tuvo lugar el 11 de febrero del año 1785, segundo día de la visita del padre de Mozart en Viena. Para este día Mozart invitó a Haydn a una velada de cuartetos en su casa (sin duda tocaron Leopold Mozart y Haydn violín, Mozart, como siempre, la viola. No sabemos quién era el afortunado cellista, a lo mejor Vanhal, conocido contrabajista y compositor.) En esa oportunidad los cuatro "leyeron" los cuartetos K 458, 464 y 465 (lo sabemos por una carta que L. Mozart escribiera a su hija en Salzburg, en la cual también escribe: "Haydn me dijo: Le digo, ante de Dios, como hombre honesto, su hijo es el compositor más grande que conozco, sea personalmente o por reputación").

La diferencia de estos 6 cuartetos (K 387, 421, 428, 458, 464 y 465) con el opus anterior, los 6 cuartetos K. 168 al 173 de agosto/septiembre 1773 (casualmente también compuestos en Viena, aunque Mozart todavía era empleado en Salzburg), es enorme y merecería un ciclo aparte, comparando los cuartetos de Mozart antes del op. 33 de Haydn, y después. Aquí sea suficiente destacar el gran trabajo temático e imitativo en estos cuartetos. Es interesante comparar el tiempo que Mozart dedicó a la composición: la serie de 1773 la escribió en dos meses, los cuartetos dedicados a Haydn lo ocuparon de diciembre 1782 a enero 1785, más de dos años. Claro que escribió muchas otras obras en este lapso (obras para canto, sonatas para piano y para violín y piano, 2 conciertos para corno y orquesta, 5 grandes conciertos para piano), pero lo importante es que no componía más cuartetos siguiendo un mismo patrón, sino buscando para cada cuarteto soluciones nuevas - en esto le siguió más tarde Beethoven.

El tercer compositor de nuestro PROYECTO WALDSTEIN es Beethoven, quien viajó a principios de noviembre 1792 a Viena para estudiar con Haydn, considerado para entonces el compositor más importante del mundo, muy apreciado no solo en Viena, sino sobre todo en Londres, donde pasó dos estadías de 18 meses cada una (enero  1791 hasta junio 1792 y enero 1794 hasta agosto 1795), y para los cuales escribió entre otras cosas sus 12 últimas sinfonías (Sinfonías 93 hasta 104, llamadas Londres). Él podía aceptar estas invitaciones muy remunerativas ya que a la muerte de su patrón, el príncipe Nikolaus Esterhazy en 1790), su sucesor disolvió la orquesta y Haydn se fue a Viena (¡el día siguiente!), recibiendo una correcta jubilación y conservando su título de compositor de la corte de Esterhaz.

Beethoven no volvió más nunca a Bonn. Cerca de la fecha de salida de Beethoven de Bonn, también su patrón, el elector de Köln, Maximilian Franz de Habsburg (hermano de Marie Antoinette que iba a ser degollada el año siguiente), abandonó su principado, que pronto (en 1794) iba a ser mediatizado, o sea abolido.

La relación entre Haydn y Beethoven merece un exhaustivo estudio, había muchos factores que la complicaron: lo más importante era seguramente la diferencia generacional: Haydn le llevaba casi 40 años a Beethoven. A lo mejor Haydn ya era un hombre cansado, lo que obligó a  Beethoven a estudiar al mismo tiempo con otra gente, como Schenk, Albrechtsberger y Salieri.

Los 6 cuartetos op. 18 de Beethoven, escritos entre 1798 y 1801 y publicados en este año, demuestran para mí una influencia enorme del trabajo motívico de Haydn, pero sabemos que Beethoven dijo que aprendió a escribir cuartetos de Förster (Emanuel Aloys Förster, *1748 en Silesia, +1823 en Viena). Alrededor de 1800 había en la casa de Förster reuniones semanales para tocar cuartetos, a los cuales asistían además de Beethoven también los grandes intérpretes de cuartetos como Schuppanzig, Mayseder, Linke, y Hummel.

Sería muy interesante hacer un día un ciclo comparando los cuartetos de Förster con los de Beethoven.

Los 6 cuartetos op. 18 de Beethoven, como todas sus obras de su primer época, están escritos en el estilo del clasicismo vienés, y de esta manera es sumamente interesante compararlos con los trabajos de Haydn y Mozart.  Creemos que este ciclo será de gran interés para los amantes de la música y también para los mismos músicos y estudiantes  de música, y estamos particularmente satisfechos de que este difícil ciclo será interpretado por un cuarteto de músicos jóvenes de gran calidad como lo es el CUARTETO MARACAY.